Donald Trump, ¿Peligra el Privacy Shield?

El Privacy Shield es el acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y los Estados Unidos para garantizar la protección de la privacidad de los ciudadanos europeos cuando sus datos son tratados en territorio estadounidense.

La firma del Privacy Shield era absolutamente necesaria para que tanto empresas y ciudadanos europeos y estadounidenses pudieran seguir relacionándose como lo habían hecho hasta la derogación del acuerdo de Safe Harbour. La negociación del Privacy Shield fue muy dura, y quizá por ello el acuerdo no termina de garantizar para los ciudadanos europeos, cuyos datos se tratan en los Estados Unidos, una protección de su privacidad equivalente a la que disfrutan en Europa. Sin embargo, hay que reconocer el esfuerzo que desde la administración Obama se hizo por lograr un acuerdo con una Comisión Europea que debía ceñirse a lo dictaminado por la sentencia de 6 de octubre de 2015 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que dejó sin efecto el Safe Harbour.

Captura de pantalla 2017-02-08 a las 12.07.03Ahora, poco más de 6 meses desde la entrada en vigor del Privacy Shield los estadounidenses hicieron Presidente a Donald J. Trump, que en las pocas semanas que lleva en el cargo ha desarrollado una intensa y controvertida actividad legislativa a golpe de Órdenes Ejecutivas. Entre las órdenes dictadas por Trump destaca la publicada el pasado 25 de enero de 2017 de Enhancing Public Safety in the Interior of the United States”  que tiene como objetivo facilitar el cumplimiento de la normativa migratoria estadounidense en pro de garantizar la seguridad del país. Dicha orden contiene en su apartado 14 la siguiente cláusula:

Privacy Act.  Agencies shall, to the extent consistent with applicable law, ensure that their privacy policies exclude persons who are not United States citizens or lawful permanent residents from the protections of the Privacy Act regarding personally identifiable information.

Esta cláusula habilita a las instituciones norteamericanas a excluir, a aquellos ciudadanos que no sean estadounidenses o residentes permanentes legales en los Estados Unidos, de la aplicación de la normativa que garantiza su privacidad.

Puesta la cláusula en el contexto de Orden de la que emana, se entiende que la aplicación de la misma tiene como objetivo garantizar la seguridad de Estados Unidos, al menos así lo dice la Orden “Purpose.  Interior enforcement of our Nation’s immigration laws is critically important to the national security and public safety of the United States.  Many aliens who illegally enter the United States and those who overstay or otherwise violate the terms of their visas present a significant threat to national security and public safety.  This is particularly so for aliens who engage in criminal conduct in the United States.”

Precisamente el Privacy Shield permite su autolimitación por causas de seguridad nacional “…the application of the Principles may only be limited to the extent necessary to meet national security, law enforcement and other public interest purposes”

Visto así, parecería que no hay ningún problema y que la Orden de Trump no presenta ninguna amenaza a la aplicabilidad del Privacy Shield. Sin embargo, no podemos obviar el carácter de Trump, y que el propio Privacy Shield establece que el uso de la excepción de aplicabilidad por motivos de seguridad nacional se encuentra limitado a casos concretos bajo los principios de proporcionalidad y necesidad.

¿Qué opinará la Unión Europea al respecto? ¿Amenaza Trump el Privacy Shield? En mi humilde opinión, creo que estamos ante el principio de un cambio significativo en las relaciones entre Europa y Estados Unidos, en el que la privacidad de los ciudadanos europeos será sin duda uno de los temas que se encuentren sobre la mesa. ¿Y vosotros qué pensáis?

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